03 septiembre 2008

Estética escrita.

Fue el fatum el que en la noche más ofuscada me permitió encontrarme con tu imago y la safeneia de tu mirar. Es tu léxis un praqma de charis, enarqcia del cathoros en la te envuelves, en el cual te revistes.

Persuade a mi physis de escritura la ekplexis producida por la aisthesis de nuestra armoniosa symmetria.

Eres la epipnoía total, el hyle de la obra de la belleza, la euritmia en el cosmos, tus hypsos dotes son poikilia del encanto, ananke sería no haber aparecido en aquel sitio cuando el kairós así lo designó.

1 comentario:

stephany dijo...

.. No podemos influenciar al destino, eso es lo bueno de que exista; el universo conspira a nuestro favor cuando algo debemos encontrar, cuando a alguien debemos conocer, entonces no importa el: porque la conocemos?, sino simplemente tener el placer...