¿Qué tanto podría cambiar la noción panorámica si dijese que hoy me veo así, convertido en un feo sapo por una "romántica" herramienta literaria, donde cedí mi humana anatomía por la salvación de la princesa, y que también a mí, como a todos, me dejó por un armero o herrero que la estruja y arrastra por las murallas del castillo como un feroz depredador?
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